Los Juegos del Hambre han terminado pero parece que nunca abandonarán del todo a
Katniss y a
Peeta. Al regresar al hogar nada será como antes para ninguno de los dos y parece que ser
Vencedores no es tan fantástico como cabría esperar. Tienen por delante el
Tour de la Victoria, donde serán aclamados en todos los distritos, y la población del
Capitolio está entusiasmada con su romántica historia de amor. Por si fuera poco, afloran rumores de rebelión y el
presidente Snow en persona se encargará de mantener a Katniss bajo estrecha vigilancia. Pero falta una última sorpresa y es que se acerca el septuagésimo quinto aniversario de los juegos y, para celebrarlo, tienen preparados una Arena y unos tributos muy especiales.
La primera parte de la novela se va desarrollando poco a poco, como continuación de la anterior. Surgen cositas aquí y allá, de nuevo nos ponen en situación pero en general parece que la historia no termina de arrancar. El lector empieza a preguntarse si era necesaria una segunda parte para contarnos lo poco que nos está contando la autora en estas páginas. Pero entonces se anuncia el
Vasallaje de los Veinticinco, y es que cada veinticinco años se celebran
Los Juegos del Hambre con algo especial, y la historia se vuelve a poner interesante. Estos segundos juegos son los que le dan algo de vida a
En llamas. El planteamiento, tanto de la Arena como de los tributos, es lo que salva a esta entrega, ya que le aporta acción, tensión y algo de sangre y crueldad a una novela que se estaba quedando algo floja.
El estilo de
Suzanne Collins es el mismo que en la primera parte, con Katniss como narradora en primera persona y en presente. Si por un lado este tipo de narración tiene sus ventajas, como la inmediatez de la acción o el profundizar más en la protagonista, tiene también algunos inconvenientes graves. Al ser ella quién cuenta lo que va sucediendo, cuando en pleno momento álgido de lucha se queda inconsciente, el lector se queda completamente en blanco hasta que vuelve al rato después y revela tranquilamente lo sucedido en ese lapso de tiempo. Esto corta mucho el ritmo de lectura, ralentizando y restando suspense a un argumento que podría dar más de sí contado de otra manera.
La resolución del final de
En llamas es algo
precipitada. A medida que el lector se va acercando a las últimas páginas sin atisbar un final viable le embarga cierta inquietud. Pero la autora tiene reservado un as en la manga para dar un último giro a la historia y resolver la situación casi por sorpresa.
En resumen,
En llamas desarrolla la chispa iniciada en
Los Juegos del Hambre, le añade nuevos elementos a este mundo distópico que comienza a rebelarse y sirve de puente hacia el desenlace final de la trilogía en
Sinsajo. Con todo, es una
lectura rápida que, aunque podría haber dado algo más de sí, mantiene el tipo hasta el final.
Recomendada para quienes hayan disfrutado con la primera parte.
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| Suzanne Collins |
Título original: Catching Fire
Autor: Suzanne Collins
Año de publicación: 2009; 2010 en España
Número de páginas: 487
Otros títulos de la saga:
1. Los Juegos del Hambre
3. Sinsajo