"En la ciudad californiana de San Francisco, cuatro mujeres chinas se reúnen regularmente para jugar al mah jong, disfrutar de la comida china y contar historias. Al morir una de ellas, Suyuan, su hija June debe ocupar su lugar en estas reuniones nostálgicas. Y aunque la chica sueña con independizarse y seguir una vida moderna, poco a poco, a través de las historias que cuentan las amigas de Suyuan, descubrirá el mundo de sus antepasados, lo que le permitirá conocer realmente a su madre, de quien siempre se sintió separada por un muro infranqueable." |
La mujer había envejecido y tenía una hija que creció hablando sólo inglés y tragando más Coca-Cola que penas. Desde hacía mucho tiempo la mujer quería darle a su hija la única pluma de cisne y decirle: "Ahora tal vez parezca que este pluma no vale nada, pero viene de lejos y trae consigo todas mis buenas intenciones." Y aguardó, un año tras otro, hasta el día en que pudiera decirle eso a su hija en un perfecto inglés norteamericano.
Cuatro inmigrantes chinas de San Francisco deciden quedar para jugar al mahjong. Las reuniones se van sucediendo y establecen lo que llamarán El Club de la Buena Estrella. Con el paso de los años estas reuniones se irán convirtiendo en mucho más que simples partidas de mahjong y afianzarán una amistad duradera e inquebrantable. Además de sus orígenes, lo que todas ellas tienen en común es una relación complicada con sus hijas. Las jóvenes, de mentalidad y costumbres estadounidenses, ven un mundo de distancia entre ellas y sus madres chinas, así que cuando fallece Suyuan, June teme no haber llegado a conocer realmente a su madre. Poco a poco, a través de las historias de los demás miembros del club de la buena estrella, se irán estrechando las distancias entre madres e hijas.

Cada capítulo está narrado por una de las mujeres de manera que se va formando así esta historia de historias. Pese a tratarse de una novela tan plural, no destacan demasiado las diferentes voces. El resultado es un tono general muy homogéneo en el que cuesta reconocer al personaje protagonista de cada capítulo sino es por la mención de los nombres. Todas las historias están plagadas de enseñanzas, de enigmáticas frases chinas y de simbolismos, muy al estilo de las típicas galletitas de la fortuna. El ritmo de la narración es relajado y hace mucho hincapié en las respuestas emocionales más que en la acción propiamente dicha. Consigue mantener el interés del lector durante el rato de lectura pero le falta gancho para querer regresar con más ganas a por el siguiente capítulo. Con todo, es una historia interesante, que se deja leer y entretiene mientras dura pero que me ha sabido a poco. Tal vez me esperaba otra cosa o tal vez no era el momento adecuado.
Es una lectura de esas de ir saboreando el camino poco a poco sin preocuparse demasiado por lo que pasará después sino por lo que ya pasó y nos llevó a donde estamos. Recomendada para amantes de la cultura oriental y lectores que disfruten con las historias centradas en personajes y, especialmente, en relaciones familiares.
Suena como un libro bastante nostálgico y eso es justo mi tipo jajaja. Gracias por la reseña ^_^
ResponderEliminarPues si este es tu estilo, adelante, seguro que lo disfrutarás. Gracias por tu comentario!
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